miércoles, 8 de junio de 2011

Ultraismo.

El Ultraísmo fue un movimiento literario de vanguardia que se definió fundamentalmente por su oposición al modernismo y a la Generación del 98.  El ultraísmo se desarrolló en España y Argentina,  fue en este último país donde encontró un desarrollo más acabado.  Hay que recordar que en Argentina estaba presente la influencia del modernismo esencialmente a través de Leopoldo Lugones.  Contra ese movimiento se levanta el ultraísmo, cuyo teórico más importante fue el joven Jorge Luis Borges.

En un manifiesto que se le atribuye su redacción a Borges, señalan los ultraístas:  "Los que suscriben, jóvenes que comienzan a realizar su obra, y que, por eso, creen tener un valos pleno de afirmación, de acuerdo con la orientación señalada por Cansinos-Asséns en la revista Interviú que, en diciembre último, celebró con Javier Bóveda en El Parlamentario, necesitan declarar su voluntad de un arte nuevo que supla la última evolución literaria: el novecentrismo".



Es interesante ver el afán de oposición de los ultraístas.  Se conciben a sí mismos como un grupo de literatos rupturistas en relación con la poesía anterior.

Algunos postulados de los ultraístas fueron los siguientes:

1.-  Reducción de la lírica a su elemento primordial: la metáfora.  Esto significó sobrevalorar el efecto lírico y plantean el lenguaje metafórico.  Tal vez así se pueda apreciar la influencia de los expresionistas alemanes que Borges había leído en Suiza, donde residió con su familia durante los años de la Primera Guerra Mundial.

2.-  Tachadura de las frases medianeras, los nexos y adjetivos que consideran inútiles.  Esto llevó a que los poemas se construyeran como una sucesión de metáforas llamativas o puras.  El ultraísmo esqueletizó la poesía.  Si el modernismo de Lugones representaba una poesía adjetiva, la poesía ultraísta va a ser una poesía sustantiva donde incluso desaparece la rima y la puntuación.

3.-  Concordante con las dos características señaladas, el ultraísmo buscó eliminar los trabajos ornamentales, es decir, la retórica, los versos grandilocuentes.  También eliminó el confesionalismo, fue una poesía escéptica que no buscaba transmitir un mensaje ideológico positivo.  También se opuso a las anécdotas, a las prédicas, a la poesía narrativa.  Quiso dejar de lado lo sentimental y por oponerse a ser una poesía que reproducía anécdotas, además por estar hecha casi entera a base de metáforas, se convirtió en una poesía que rompía el discurso lógico.  En oposición a eso ponía énfasis en las percepciones fragmentarias.  Ponía una simultaneidad y velocidad en las imágenes.  Buscaba la poesía pura y en eso contradecía la poesía con mensaje social.

El único estado afectivo que aceptó fue el confuso producto de sensaciones distintas y el generado por la ironía.  Se podría decir que es una poesía extremadamente subjetiva e individualista.

4.- Los ultraístas buscaron la síntesis de dos o más imágenes en una, ensanchando de ese modo la facultad de sugerencia.  Esto hacía que el ultraísmo fuera un movimiento muy receptivo de todo lo que fuera novedad y a la utilización de elementos propios del desarrollo de la técnica.  Es decir, está emparentado con el futurismo en el hacer una apología de los progresos tecnológicos.

El pasado es tomado en cuenta como un antecedente, pero no como algo que tenga vigencia.  Es interesante destacar la opinión que Borges tiene en 1921 de la poesía de Darío:  "La belleza rubeniana es ya una cosa madurada y colmada, semejante a la belleza de un lienzo antiguo, cumplida y eficaz en la limitación de sus métodos y en nuestra aquiescencia al dejarnos herir por sus previstos recursos, pero por eso mismo es una cosa acabada, concluida, anonadada".


En Argentina ya existía desde 1915 una corriente que se oponía al modernismo:  el sencillismo, que como lo dice su nombre, quería dejar de lado lo ampuloso que poseía la poesía de Darío y Lugones.  En algunos puntos se encontraron el ultraísmo y el sencillismo: en la búsqueda de la economía de la expresión poética.  Sin embargo, se puede decir que la poesía ultraísta va más allá que el sencillismo al pretender eliminar totalmente la anécdota, los lazos o nexos entre las palabras y reducir a una secuencia de imágenes la poesía quitándole todo lo afectivo.  Sencillistas y ultraístas se opusieron al modernismo, pero lo hicieron desde diferentes perspectivas.

La poesía ultraísta tiende a ser un poco hermética, críptica, que se aleja de la vida objetiva para refugiarse en la interioridad del poeta.  Esta poesía quiere ser síntesis, emoción pura y descolocaba al lector tradicional sorprendiéndolo con sus imágenes tradicionales.

Las categorías filosóficas o ideológicas que sustentan esta poesía estriban en un nihilismo que los llevó a oponerse a los grupos literarios de izquierda.  Cuando esta poesía dice que se aparta de las prédicas y de las ideologías se está refiriendo fundamentalmente a lo cristiano y marxista.  Borges va a postular una poesía no comprometida socialmente: poesía comprometida exclusivamente con la angustia, la soledad y el pesimismo que caracterizaría toda la producción literaria del escritor argentino.



Las publicaciones más famosas del ultraísmo fueron las revistas Prisma, Proa y Martín Fierro.  En Argentina las corrientes de vanguardia se enfrentaron a través de los Grupos de Florida y Boedo.  El grupo de Florida propugnaba una poesía europeizante, culta y elitista.  Por el contrario, el grupo de Boedo tuvo una posición comprometida con el cambio social y postulaba un arte abierto que expresaba las experiencias de las masas y que asumiera los anhelos de justicia social.

Como anécdota podemos contar que Borges fue considerado como un desertor del ultraísmo cuando publicó Fervor de Buenos Aires.  Libro lleno de anécdotas y estados afectivos melancólicos que le despierta la ciudad de Buenos Aires.  También comenzará a utilizar recursos como la rima y la estructura del soneto.

Finalmente podemos señalar que ultraísmo es un término acuñado por Guillermo de Torre en base a un neologismo.



Textos ultruistas.













L o s   H o m b r e s   M a d u r o s

Alef

El enigma de mi vida ha cautivado mis ojos desde la niñez;  y mis ojos se han hecho ciegos y no he podido descifrarlo.

Durante mucho tiempo, mis labios han dicho palabras insensatas;  y he afirmado o he negado, según el tiempo que hacía en mi corazón, y al final me he convencido de que no había hecho otra cosa que crear hombres y que el enigma continuaba indescifrable.

Y al fin he dicho:  dejemos que los locos disputen; todo lo que el hombre dice, sólo es bueno para él.



B e t h

La vida es buena -han dicho junto a mí-  han dicho los que tenían las casas rosadas y eran cándidos como el trigo que aún no ha sido sometido a la trituración.

Pero otros que eran pobres y miserables y eran miserables como los restos de un carbón; otros que debieron haber deseado la muerte, has suspirado por la brevedad de la vida.

Y yo he pasado entre los unos y los otros, como un fantasma; y la tristeza ha sido como un nimbo sobre mi corazón.

Rafael Cansinos Assens
(El candelabro de los siete brazos).

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